Nota: Esta guía es informativa. El acceso a azoteas y la manipulación de equipos eléctricos deben realizarse con medidas de seguridad y personal capacitado.
1. Suciedad visible
Capas de polvo, hojas, excrementos o depósitos adheridos indican que los módulos requieren evaluación y posiblemente limpieza.
2. Monitoreo desconectado
Si la aplicación dejó de actualizarse, puede existir un problema de WiFi o comunicación que impide vigilar el sistema.
3. Alertas del inversor
Luces o códigos nuevos deben documentarse y revisarse conforme al manual o por personal capacitado.
4. Producción menor sin explicación clara
Una caída sostenida, comparada con periodos equivalentes, puede justificar una revisión. Deben considerarse clima, sombras y cambios de consumo.
5. Daño visible en cables o componentes
Cubiertas deterioradas, piezas flojas, marcas de calor u oxidación necesitan atención profesional.
6. Vegetación o sombras nuevas
Árboles en crecimiento, construcciones o equipos agregados pueden modificar la radiación que reciben los paneles.
7. Mucho tiempo sin revisión
Aunque no exista una alarma, una visita programada ayuda a documentar el estado del sistema y mantener un historial.
